Las dos caras del racismo

BlacKkKlansman (Spike Lee, 2018)

Cualquiera pensaría que la premisa de El infiltrado del KKKlan es de lo más inverosímil si no fuera porque sucedió en la realidad: la de un detective negro llamado Ron Stallworth que logró con la ayuda de un colega judío inscribirse en las filas del Ku Klux Klan en la ciudad de Colorado, con el propósito de evitar un atentado contra la población afroamericana.

El realizador neoyorquino Spike Lee apuesta por la sátira y el humor para demostrar que las manifestaciones de odio y la discriminación sólo puede provenir de lo ilógico, de la estupidez. El mayor peligro consiste, entonces, en la incredulidad. La película está repleta de momentos de ironía que son además son sumamente críticos: las conversaciones telefónicas que el detective mantiene con David Duke, en donde el líder del KKK le hace notar que su manera de hablar es “blanca”, y por lo tanto “correcta”; o más adelante cuando a Stallworth le encomiendan la protección de Duke, mientras enuncia su discurso de “America first” frente a la mirada atónita de la servidumbre.

Pero Lee, un distinguido cinéfilo, sabe que frente al racismo lo que está en juego son las imágenes y las palabras, la manera en que se representa la injusticia. En una escena montada de forma paralela, los fundamentalistas observan eufóricos la proyección del clásico de D.W. Griffith, El nacimiento de una nación (1915), conocida por revitalizar el resentimiento de la Guerra Civil, al mismo tiempo que atestiguamos el diálogo entre activistas negros acerca del linchamiento de Jesse Washington, ocurrido en 1916, y las atroces fotografías que hicieron registro del evento.

La película concluye con imágenes del presente, la marcha de los supremacistas blancos en el condado de Charlottesville, los manifestantes que reaccionaron, y la infame rueda de prensa del presidente Donald Trump refiriendo a que en “ambos lados” existen culpables. A nivel narrativo la película entretiene por su juego de dobles y engaños, pero en su discurso el realizador tiene muy en claro quién y cuál es el verdadero problema. HH

Esta reseña se publicó originalmente en el suplemento Primera Fila del periódico Mural el día 18 de enero de 2019

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