Conversar con Hitchcock

El cine según Hitchcock ⎢ François Truffaut, 1988

Pienso en un catálogo de libros imprescindibles en la historia del cine. Textos que de alguna u otra manera han marcado diversas direcciones y trayectos en el ámbito cinematográfico. Imagino dentro de esa infinidad de títulos el manifiesto de Ricciotto Canudo La nascita della settima arte escrito en 1921, donde el autor italiano confiere por primera vez al cine la categoría de arte; imagino también el libro Montaje de atracciones de Sergei Eisenstein donde se intenta discutir sobre el concepto de montaje, una estrategia fílmica que apenas se echaba a andar; sin duda estarían también los seis volúmenes de Historia general del cine de George Sadoul, El cine-ojo de Dziga Vertov, Esculpir en el tiempo de Andrei Tarkovski, todos los números de la revista Cahiers du cinema, La imagen-moviemiento y La imagen-tiempo de Gilles Deleuze.

Entre toda esta cantidad inagotable de libros y libros se encontraría El cine según Hitchcock de François Truffaut. Durante un fin de semana de 1962, en un salón de Universal Studios, Truffaut sostuvo una larga charla hablando de cine con Alfred Hitchcock. Una exhaustiva entrevista que cubre dos aspectos: la vida de Hitchcock en torno al cine y una detallada relación de sus películas, una a una. La fuerza del libro se encuentra, entonces, en su formato de diálogo: dos maestros del cine y de la conversación. Abundan los detalles: el vaso de leche envenenado en Suspicion (Estados Unidos, 1941), el origen del término McGuffin, el elemento de voyeur en Rear Window (Estados Unidos, 1954), burlas en relación a la crítica cinematográfica de la época en Estados Unidos. En algunos puntos, incluso, hay un tono de confesión y de intimidad en algunas anécdotas. Al parecer cada película, cada ángulo, cada plano, cada secuencia fueron hechas de manera calculada. En la introducción Truffaut insiste en la genialidad de Hitchcock, sólo igualada por Dalí o Selznick. El libro da testimonio, permite encontrar al director que, como un relojero, ajusta la máquina a la perfección: cada engrane en su lugar.

El cine según Hitchcock es preciso e indispensable. A través de él conocemos a un artista paradójico, que es capaz de reconciliar el entretenimiento y la industria con el cine de autor. Quizá en este catálogo de libros imprescindibles sea el libro más entretenido, más lleno de humor e ironía. Una conversación amena en la que podemos conocer los mecanismos del cine y pasar un buen rato.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s